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Con Zumba Descubre sus Orígenes

Con Zumba Descubre sus Orígenes

Por Dalia EspinosaWomen in a dance class, exercising

La historia de Yuri Morales, joven que tuvo dificultad en aceptar su identidad oaxaqueña, pero ahora la cultiva por medio de la zumba

Yuridiana Morales, mejor conocida como “Yuri”, es una ex alumna de la Universidad del estado de California en Northridge. En 2017, ella se recibió con una licenciatura en sociología y cuenta que le gustaría enfocarse en los temas de criminología y justicia penal. En solo cuatro años, ella también se graduó con honores gracias a su promedio de calificaciones altas.

Yuri nació en Los Ángeles, pero sus raíces vienen de Santa Ana del Valle, Oaxaca. Ella relata que sus papás, como muchos inmigrantes, vinieron a los Estados Unidos para buscar un mejor futuro.

“Mis papás terminaron la primaria y eso fue lo único que pudieron terminar”, mencionó Yuri, “Mi papá siempre se levantaba como a las cuatro de la mañana para agarrar leña y para ir al molino. No comían hasta la tarde cuando venían pa’tras a la casa. Ellos de verdad no tenían mucho dinero, lo único que hacían, creo que eran tapetes, pero no hicieron mucho dinero con eso”.

El proceso no fue nada fácil, puesto que sus papás tuvieron que cruzar la frontera hasta en 3 ocasiones para poder llegar a los Estados Unidos, quedando así esta, como la historia del esfuerzo de sus padres para poder salir adelante, aunque ella no entendiera dicha historia, hasta que entró a la escuela secundaria. Por un tiempo, ella habla sobre cómo se avergonzaba de sus orígenes, ya que en su nueva etapa estudiantil estaba rodeada únicamente de norteamericanos y sentía incomodidad pese al sacrificio de sus padres.

Yuri no entendía el porqué, pero a ella le disgustaba cuando sus padres tenían que reunirse con sus maestros y prefería que enviaran una nota al respecto. Ella confiesa que le avergonzaba la diferencia del color de piel de sus padres y la desigualdad en las labores que sus padres desempeñaban en comparación a los de sus compañeros. 

“Mi mamá me dijo: ¿Tienes vergüenza de nosotros?” 

“Y me quedé callada porque como que yo misma no lo quería aceptar y yo en mi mente pensaba: “Yo no tengo vergüenza, pero ¿qué es lo que siento yo?”.

Todo cambió cuando Morales conoció a más compañeros de su misma comunidad. Aprendió que no era la única de su escuela con dos identidades.  En la secundaria, Yuri tuvo más oportunidades de expresarse por medio de clases avanzadas, clubs y actividades como el ejercicio.

La nueva confianza que encontró Yuri en la Zumba le ayudó a sentirse más fuerte y por medio de la música latina sintió un gran orgullo en ella misma y de sus raíces.

Yuri regresaba a Santa María cada dos semanas, luego cada mes, pero cada vez le frecuentaba menos. Al pasar tanto tiempo en Los Ángeles, ella decidió optar por un trabajo, y a través del gimnasio de la escuela, ella pudo conseguir empleo como instructora de zumba y al darse cuenta del amor que sentía por su cultura en dichas clases, Yuri decidió trabajar como una instructora de baile.

Cropped view of multicultural dancers exercising movements of zumba in dance studio[/caption]

“Yo no tengo vergüenza, pero ¿qué es lo que siento yo?”

-Yuri Morales

A través de la zumba, Yuri comparte que se ha encontrado amistades y mentores que la llenan de buenas energías. Por ejemplo, en su primera clase como instructora, la lista de participantes se llenó, en su mayoría, gracias a que sus amistades le brindaron apoyo. En solo 3 semanas, sus nervios disminuyeron y pudo crear una lista de música a su gusto, a lo que le llama “playlist“. 

Sus ritmos favoritos para las clases eran los ritmos africanos y latinos, pues le hacían sentir orgullosa de sus raíces. Yuri encuentra su felicidad en el baile y la música porque la inspira a moverse al ritmo de las diferentes culturas. Así es como ella expresa el amor y cariño que le tiene a la diversidad.

“Cuando era chiquita, sí sentía racismo, [pero] no sabía qué era racismo antes,” cuenta Yuri.  “Hasta llegar a la universidad, y allí es donde hablamos más de racismo. Ahí es donde empecé a pensar más de cuando era chiquita. Y dije: ¿Sabes qué? Ahora ya entiendo por qué me sentía de esa manera” y “por qué no me querían”. 

Yuri cuenta que ahora es un gusto para ella conocer personas de todas partes de Latinoamérica. Y que la energía de los latinos en sus clases de zumba le ayuda a amar el estilo, el color, las historias y la vibra de sus raíces oaxaqueñas.

Musico Oaxaqueño en Los Ángeles

Musico Oaxaqueño en Los Ángeles

Por Álex Torres

Joven conecta con su cultura Oaxaqueña a través de la música

La historia de Francisco García (Franky), joven músico integrante de la banda “La Maravillosa”.

Francisco García, mejor conocido como Franky, nació en la ciudad de Torrance, California. Siendo sus padres originarios de la comunidad de Sierra Juárez, Oaxaca.  Él y sus hermanos son la primera generación de raíces oaxaqueñas en su familia que tuvieron la oportunidad de nacer en Estados Unidos, lamentablemente, esto les ha impedido conocer a la mayoría de sus familiares, ya que se encuentran residiendo en diferentes lugares fuera del país.

Los mexicanos pueden identificarse fácilmente con sus raíces, a veces por la comida, por sus trajes, por los santos a los que le rezan y otros simplemente, por la música. Y fue esto lo que ayudó a Francisco a conocer más personas en Los Ángeles, que también se identifican como oaxaqueños.

“Oaxaca tiene su propio estilo de música. Tiene lo que es su regional, sus jarabes y lo que es estilo filarmónico. Alguien que toca este tipo de música se sabe que es de Oaxaca, porque solo de Oaxaca proviene ese estilo de melodías, igual que sus danzas, su comida, lo que es mole, los chapulines y las clayudas,” cuenta Francisco.

En la escuela que asistió Francisco, muchos de sus compañeros son de diferentes lugares de Oaxaca. Es como empezó a conectar con la música de sus raíces Oaxaqueñas.

Desde su niñez, Francisco fue expuesto a la música, ya que en su casa se escuchaba mucho la regional mexicana. Su papá tocaba instrumentos lo cual, lo motivó para que él también siguiera el camino de músico. Junto a sus primos, primas y más paisanos, formaron una banda de la nueva generación que tocaba sones oaxaqueños.

Cuando se formó la banda “La Maravillosa”, ellos fueron criticados por otros músicos que tienen mucho tiempo en la industria, decían cosas negativas de su estilo de tocar, pero “La Maravillosa”, tiene su propio estilo, el cual fue aceptado por el público en Los Ángeles. Ellos fueron la primera banda regional mexicana que haya tocado en un estadio profesional de béisbol, gracias a su trabajo y enfoque, ellos han pisado lugares como Dodger Stadium, Oracle Arena, Staples Center y el Sports Arena de Pico Rivera, unos de los primeros eventos para la banda.

“La banda se formó en enero del 2016, y ahí en el Sports Arena fue el primer evento grande que hicimos con Banda La Maravillosa”, cuenta Francisco, “Fue la primera vez que pisamos un escenario así grande y que nos dimos a conocer aquí en Los Ángeles”. Explica Francisco.

A pesar de tener poco tiempo de trayectoria, fueron invitados para abrir el concierto soldout, donde Los Perdidos de Sinaloa y la Banda MS eran los artistas principales del evento. Con tan solos tres meses, la banda “La Maravillosa”, ya recibía el amor de la gente.

Sabemos que hay estereotipos acerca de los músicos, que tienen una vida agitada llena de lujos, fiestas y mujeres, pero en el caso de Francisco, es diferente, ya que él encontró al amor de su vida cuando se encontraba en una de sus “tocadas” y desde entonces, su ahora esposa le brinda su apoyo en todo, aunque a veces ambos tengan que hacer sacrificios con el tiempo.

Francisco y los demás integrantes de la banda, tienen grandes sueños; ellos quieren llegar hasta la cima y aunque saben que no es tarea fácil, aseguran saber lo que necesitan para lograr este reto. Francisco comenta que algunas veces tienen que faltar a días de trabajo para poder promocionar y a darse a conocer con el público para poder llegar a tener éxito en Estados Unidos y Latinoamérica.

Y como sabemos, el apoyo más grande que alguien pueda recibir empieza en casa. Cuando son los padres quienes creen en tu talento y te impulsan para llegar a alcanzar tus sueños, sabiendo que, si caes, aún estarán ahí. Francisco valoró muchos los esfuerzos de sus padres, por ello sigue luchando cada día por sus sueños con la música, especialmente, por su madre.

“Cuando tenía 15 años, ella me compró un trombón que es así de marca profesional que usan bandas, así como El Recodo y todos ellos, que era un trombón que vale como $2,500 dólares, y ella me lo compró” expresa Francisco, “y ya con eso, le eché más ganas”.

Francisco nos platica sobre la diferencia de la música de Oaxaca comparada a otros estilos que existen en otros estados. En Oaxaca los estilos son zapateado, rancheras, swings y cumbias.

“Mucha gente que conozco de Sinaloa, o así de diferentes lugares, han dicho que: ‘Oh, yo admiro mucho a los músicos oaxaqueños porque ellos tienen su propio estilo de música”, cuenta Francisco.

Con el trombón que me compro mi mama le eche más ganas.

-Francisco García

Francisco expresa, que la música oaxaqueña es original, tiene su propio sabor y es diferente comparada a la música de Sinaloa o de otros estilos de los estados en México.

Aunque él no practica mucho la cultura oaxaqueña como en la comida, el lenguaje y otras prácticas, Francisco domina su cultura con la música, su estilo, y su pasión de seguir tocando los sones de donde son originarios sus padres.

Radio Nepantla: Musico Oaxaqueño en Los Ángeles

¿Qué es ser Muxe?

¿Qué es ser Muxe?

Por Selvin Rodas y Zaira García

El significado de la palabra muxe, es un término zapoteco, en general, y es para definir al hombre homosexual. Muxes una palabra zapoteca de la región de Istmo de Tehuantepec, específicamente para los hombres. Hay una gran diferencia entre un hombre que se viste normal y el que se viste de mujer.

En Zapoteco significa, por ejemplo, muxe ingiu que significa el hombre que se viste de hombre y el que se viste de mujer le llaman muxe gunaa’, es el hombre que se viste y adopta los roles femeninos, también, las actividades cotidianas de una mujer. Gunaa’ ingiues lebiana, ingiusignifica hombre en zapoteco y gunaa’significa mujer.

Muxe no es solamente una palabra para definir a los hombres que adoptan roles femeninos. Mucha gente está confundida con eso. Muxe generaliza a toda la comunidad gay, pero obviamente, como te digo, en zapoteco qué significa muxe. También significa, más que nada es en la región de istmo de la Heroica Ciudad de Juchitán de Zaragoza que ellos cuentan con una población de cómo 120 mil personas. Del 80 por ciento, hablan su lengua materna, que es el zapoteco.

En la región del istmo, la comunidad muxe es bien aceptada y respetada. Pues ellas se han ganado el respeto de los demás con su trabajo y dedicación que ofrecen a la comunidad.

Muxes hay en todos lados, pero en la comunidad del istmo somos como más aceptados porque muxe no significa el término de libertinaje, sino de una persona trabajadora, emprendedora”, cuenta Angie Sánchez, “Eso se destaca más en un muxe, porque tiene muchísimas habilidades y manualidades.”

Aunque, quizá, un muxe y un transexual tengan las mismas características, la comunidad muxe se distingue como una comunidad autónoma.

“Tal vez, le puedes llamar como un transformismo, pero no un disfraz, si no es tu forma de vivir y hay muchos que viven como una mujer, aceptando los roles de una mujer, las actividades, salen a la calle vestidas de mujer”, cuenta Angie.

Angie dice que la comunidad istmeña es más tolerable. El muxe lo hace por tradición, lo hace por costumbre o por gusto. También hay una gran diferencia porque el muxe va a tener a su pareja, pero tiene que ser straight o lo puedes llamar bisexual. Pero nunca va a andar un muxe con otro muxe. En cambio, en Estados Unidos hay una pareja de un gay boy con otro gay boy, en el Istmo no lo vas a ver así. Él es muxe y prácticamente es una mujer y tiene que escoger a su pareja que se straight.

Aunque Angie nació siendo varón, ella supo, desde una edad muy temprana, que era diferente a los demás. Y aunque no fue fácil el proceso, ella siempre tuvo el apoyo de su familia.

“Yo desde los seis años, yo sabía que era  muxe”, Angie cuenta que desde esa edad empezaba a jugar con muñecas que le gustaba jugar más con sus hermanas, no salía a la calle con sus vecinos, “Entonces, para mi familia, no me fue tan difícil porque todo saben que es lo que ya vas a ser
de grande.”

Durante su infancia sufrió de discriminación o bullying. En la escuela, aunque tenía compañeros que sabían, pero Angie no pudo evitar de que sus compañeros se burlaban de elle.

Por parte de su familia, nunca tuvo algún problema ya que asistían a fiestas de disfraces y Angie se ponía la ropa de
su hermana.

El traje Tehuana es uno de los trajes más conocidos y admirados en el mundo, y lo usan las mujeres zapotecas, y son cuales Angie viste orgullosamente; ya que desde la primera vez que uso uno.

“Me enamoré del traje, y como principiante, obviamente no te puedo decir a la perfección, pero poco a poco vas adaptándote al traje de Tehuana”, Angie cuenta que el traje es muy significativo sobre todo para la comunidad istmeña, “Créeme que cada detalle significa mucho desde que inicias con las flores en la cabeza, o el tocado, si es del lado izquierdo es que eres señorita.”

No es un disfraz, si no es tu forma de vivir.

-Anguie Sánchez

Las mujeres muxes de la región del istmo que visten los trajes tehuanos, lo consideran como un símbolo que las representan y que a la hora de lucirlo lo hacen con mucha delicadez y elegancia. A pesar de todos los retos que este país le ha presentado a Angie, ella ha creado una asociación para ayudar tanto a la comunidad muxe como a la comunidad oaxaqueña que radican en los Estados Unidos y en Oaxaca. Pero, sobre todo, ella quiere promover la hermosa cultura de Oaxaca a través de
esta asociación.

“Formé una sociedad llamada Velavinigache, y Vinigache significa… Vela- es la festividad, –vini-significa gente en zapoteco, y –gache significa diverso o diversidad”, cuenta Angie.

En Los Ángeles, hay tres festividades, tres velas. Dos que son velas muxes y la otra es para toda la gente.

“Nosotros iniciamos esa sociedad con la finalidad de que todo mundo participe, y no solamente el muxe, sino también la comunidad straight, los niños, los señores”, Angie dice que en las velas muxes tiene que ser un muxe la reina.

En las velas hay gente de Colima, gente de Michoacán, gente de Argentina, Angie dice que están enamorados d la cultura Oaxaqueña. Y el propósito es que todos participen. No solamente la comunidad oaxaqueña, sino en general y dar a conocer las tradiciones. Sobre todo, rescatar un poquito de ellas. Traerlas aquí al sur de California para que la gente disfrute.

“Creo que la comunidad oaxaqueña tenemos que estar unidos, no solamente para rescatar y guardar nuestras tradiciones sino también para ayudarnos como paisanos ya que mucha gente viene ilegal”, Angie dice si se ayudan, la discriminación y la aceptación por parte en el caso de los muxes, sería mucho mejor, “En general, yo creo que nos ayudaría mucho no solamente en la forma personal, sino también laboral, profesional, porque ayudándonos entre todos.”

A Angie le gustaría que la comunidad muxe, incluyendo la comunidad LGBTQ se acepte tal y como son y que vivan la vida feliz siendo ellos mismos. En la actualidad, Angie vive felizmente casada, a quien tiene pensado llevarlo muy pronto a Oaxaca para que conozca lo hermoso del estado oaxaqueño y de su cultura.

Muxe: El Orgulloso tercer sexo de México en Los Ángeles

Muxe: El Orgulloso tercer sexo de México en Los Ángeles

Por Nora Estrada

Desde la época precolombina, en la zona zapoteca del Istmo de Oaxaca, ya consideraba a los muxe como parte de un tercer sexo, y con mucho orgullo, respeto y aceptación. Algunos han emigrado como tantos otros oaxaqueños a Los Ángeles donde cada día se afianza más con los mismos valores e integridad, y hasta organizan una de las fiestas más representativas que tienen: La Vela Muxe.

Xicaru Cruz, nombre que adoptó a los ocho años, pero que al nacer lo llamaron Aldo, dijo que la comunidad muxe sigue creciendo, afianzándose y buscando su espacio en tierra estadounidense.

“Ya somos más de cien muxes en Los Ángeles y trabajamos para seguir ganando espacios y respeto, lo cual hemos logrado. Es un honor para nosotros, nuestros padres y para nuestra comunidad ser muxe.

“Y más porque no nos da miedo manifestarnos e integrarnos a otros grupos de diferentes sexos en este país”, dice Xicaru, quien el 2016 fue coronada como la Reina de la Vela Muxe LA.

La oaxaqueña de 43 años, quien llegó a Los Ángeles en el 2004, añadió que a los ocho años de edad descubrió que su preferencia sexual no era la de un niño.

“Simplemente sentía atracción por alguien del mismo sexo, me llamaban la atención los hombres guapos grandes, los guapos de telenovela. Mis preferencias no coincidían con el cuerpo con el que nací.

Trabajamos para seguir ganando espacios y respeto.

-Xicaru Cruz

“Mis padres aceptaron mi condición, nunca hablamos del tema, simplemente aceptaron sin preguntar y siempre me respetaron”, agregó.

En Los Ángeles, Xicaru contó que desde hace décadas los muxes están en California, pero no se atrevían a manifestarse.

“Empezamos a salir del closet a partir del 2007. En esa época ya, dentro de la comunidad, había madurez para salir a gritar lo hermoso que es ser muxe”.

A partir de ese entonces, agrega Xicaru, empezaron a ganarse el respeto, primero entre la comunidad oaxaqueña, y luego
la angelina.

“Nos empezamos a organizar e integrarnos porque como se dice la unión hace la fuerza, y lo logramos”, agregó.

Como resultado de ese esfuerzo, tres años después, en el 2010, surgió la primera fiesta llamada Vela Muxe.

La vela de coronación de Xicaru como reina muxe del 2016

Con paso lento, pero coqueto; con la frente en alto y mirada de orgullo, así llegó Xicaru Cruz, la Reyna de la Vela Muxe LA a “Casa Oaxaca”, lugar donde se efectuó la fiesta ceremonial del 2016, y donde más de 400 personas la esperaban para rendirle honores.

Pero, ¿Qué hace tan especial esta celebración que cada año cobra más fuerza en esta ciudad?

Se trata de la coronación y veneración de un muxe que para la población zapoteca del istmo de Tehuantepec, Juchitán, Oaxaca, México, es una persona nacida con sexo masculino que asumen roles femeninos en cualquiera de los ámbitos social, sexual y/o personal.

Las personas muxe corresponden a parte del espectro de la diversidad sexual y de género de la cultura occidental. Encontrando sus equivalentes en términos como: travestis, mujeres transgénero y mujeres transexuales.

En una familia tradicional, el muxe todavía suele ser considerado por su madre como el mejor de sus hijos porque nunca abandona a los padres en los momentos difíciles de la vida: la vejez y las enfermedades

Y con mucho orgullo, Aldo Cruz, quien adopta el rol de la reina Xicaru Cruz, dijo que es un privilegio manifestar libremente su preferencia sexual con su familia y comunidad en general, sin temor a ser agredido o amenazado.

Al ritmo de la Banda Filarmónica Maqueos, Xicaru dejó con la boca abierta a las mujeres que se dieron cita en Casa Oaxaca el sábado 23 de julio porque portó tres atuendos
de colección.

Para la entrada portó un corsé con el alebrije del venado resaltado del diseñador nayarita Ricardo Soltero.

Y más tarde para el vestido de bienvenida eligió el traje femenino representativo del Itsmo, impactando al sexo femenino por lo exquisito de la prenda de colección que tiene un valor de tres mil dólares.

Unas horas más tarde presumió un vestido de noche de la diseñadora Fabiola Calvo, con accesorios de Raquel Toledo.

Luego de la entrada triunfal, durante la ceremonia de honor, el maestro de ceremonias José Luis González invitó a los mayordomos de la festividad, Ángel Altamirano y su esposa Dalia; al Capitán Jesús Ramírez Burac, quienes representaron al Señor de la Misericordia.

Esperanza Méndez también fungió como capitana representando al Santo de San Sebastián de Mártir, Wendy Cruz representó a el Santo San Juan Bautista, Angy Xunaxi a la Virgen de la Soledad y Kimberly Aguilar a el Señor de Tlacolula.

El Cónsul General de México en Los Ángeles, Carlos García, fue uno de los invitados de honor y realizó la entrega de reconocimientos.

Las ex reynas del 2014 y 2015, Karen Álvarez y Tanya Sandoval, también estuvieron en la ceremonia.

Momento Mágico

Para Xicaru, el momento de la coronación fue mágico porque es la cosecha de lo que ha sembrado durante años en la comunidad angelina difundiendo las tradiciones de Oaxaca a través de los bailables folclóricos.

“Cuando me estaban coronando fue algo mágico para mí, me sentí realizada. La reyna es seleccionada por destacarse en la comunidad como la chica que más trabaja en el año a favor de la comunidad, es una gran activista”.

“Es una satisfacción, un gusto, un privilegio definitivamente. Para mí es como cosechar los frutos que he sembrado muchos años de labor cultural y artística, y que te hagan el honor de convertirte en reyna es una satisfacción, sientes que todo lo que has hecho vale la pena”, dijo.

El ambiente en Casa Oaxaca llegó a su clímax después de la coronación, cuando los asistentes intercambiaron platillos tradicionales, botanas, postres, pastelillos, el pan tradicional de huevo, barbacoa, y toda clase de golosinas, entre otros regalos típicos de Oaxaca.

Con música de Moisés y sus teclados, los invitados no se hicieron del rogar para poblar la pista de baile al ritmo de “La Zandunga”, La Llorona”, “Naila”  y “Quizá”, entre otras.

Mision

Xicaru dijo que entre las actividades que realizará durante su reinado está promover la tolerancia y respeto a la comunidad LGBT (Lesbianas, gays, bisexuales y personas trasgénero), difundir la cultura oaxaqueña y promover los bailes folclóricos.

“Mi misión sigue siendo la misma, apoyar a la comunidad, continuar con la expresión artística a través de los bailes tradicionales y promover la tolerancia para mi comunidad LGBT.

“Y quiero agradecer y decir que me siento muy orgulloso de que muchos de los empresarios oaxaqueños me apoyan moral, económica y espiritualmente, así como mis bailarines, sus papás, mi familia de sangre y la comunidad de Bienestar, entre muchos más, hay mucho apoyo.

Xicaru comentó que a pesar de que hace un mes murió su papá en Oaxaca, decidió continuar con el evento porque su progenitor así lo hubiera querido.

“Fue difícil, durante la celebración lo recordé, pero ya todo estaba listo, y mi papá ya está descansando en paz”.

La nueva Reina Muxe de 36 años dijo que su familia la apoya, aunque en el evento sorprendió a una sobrina de siete años que nunca la había visto vestida de mujer.

“Mi sobrina me vio y me preguntó por qué me había vestido de mujer, y ella misma respondió al decirme: ‘ahhh, eres gay’, pero con naturalidad. Mis sobrinos y hermanos ya saben, ya lo dan por hecho”, comentó Xicaru, originario de Chigolo Tlacolula, Oaxaca.

Xicaru llegó a Los Ángeles en el 2004 para apoyar a la comunidad de Tlacolula, y en el 2013 formó el ballet folclórico Princesa Donají, del cual es director general, director artístico y director de vestuario.

El año pasado, en coordinación con la institución de Salud, AltaMed, llevaron a cabo la  primera Feria de Salud  y de recursos para la comunidad Muxe en Los Ángeles.

Muxe Oaxaqueña es Aceptada por su Familia

Muxe Oaxaqueña es Aceptada por su Familia

Por Celeste Vaca y Jenny Durán

Maritza Sánchez, joven muxe que luchó por ser aceptada por su familia y por la comunidad.

La palabra muxe, viene de la palabra mujer en zapoteco. En la cultura zapoteca, muxe es alguien que es asignado el género masculino al nacer, pero que se viste y se comporta de manera femenina.

Hugo Sánchez en la comunidad de Santa Ana del Valle, en el distrito de Tlacolula de Matamoros, en el estado de Oaxaca. Maritza cuenta que de la edad de ocho a nueve años se dio cuenta que era “diferente”.

“Sí era, nací biológicamente varón, pero yo sentía algo en mi cuerpo y mi persona, en mi pensamiento, que no era un hombre”, Maritza comienza que desde temprana edad le atraían los niños, “Jugaba con las niñas, pero era como la mamá, o ‘yo soy la mamá, y ustedes busquen al papá’, porque yo no quiero [ser] su papá”.

El padre de Maritza falleció cuando ella tenía tan sólo seis años. Así que ella nunca tuvo tiempo de estar con él y su madre se fue a otra comunidad. Para Maritza, nunca sintió que su madre la abandonara, aunque muchas personas le decían lo contrario. Como muchos otros muxes, Maritza también se quedaba en casa a hacer las tareas del hogar.

“Mis tíos como que decían, ‘Ay, mira, es como mujercita’, de hacer como burla”, Maritza dice que no le gustaba como se referían a ella, me decían una palabra que a mí en lo personal no me gustaba, que era la palabra “birash”, es cómo —en zapoteco— es como inútil, como frágil, como indefenso, como una persona dócil, una persona que es más femenina que hombre”.

Después de haber vivido su niñez y su adolescencia en Santa Ana de los valles, Maritza decidió tomar la oportunidad de irse a Tijuana a trabajar vendiendo artesanías. En Tijuana, Maritza trabajó por 6 meses, pero trabajaba sin tener un pago justo. Algunas veces, solo recibía cosas como tenis, ropa o comida como pago. Después de vivir la explotación en carne propia, Maritza decidió escaparse a los Estados Unidos.

En 1989, Maritza llegó a Torrance, California y luego a Los Ángeles. Maritza cuenta que nunca había salido de su pueblito y quedo encantada con los edificios enormes de la ciudad. Entre una salida de amigos, fueron a un bar gay y por primera vez Maritza disfruto un espectáculo travesti. Sin embargo, al principio no entendía de los muchachos vestidos de artistas como Laura León, de Lupita D’Alessio y de Paquita la del Barrio hasta que cantaban con sus voces “roncas”.

La primera vez que se vistió de mujer fue a la edad de los 21 años. Fue tanta su emoción que no se quería quitar el maquillaje, la ropa, ni la peluca. En ese momento fue cuando Hugo murió y Maritza nació. Maritza, inspirado en una concursante de Miss Venezuela. Maritza se animó en concursar en un desfile de belleza ganando en
cuarto lugar.

“Era como un muchacho se miraba bonitilla, pero era más como una cosa que no tenía preparación: cómo caminar, cómo hablar, cómo mirar, cómo moverte”, ahora Maritza se siente más que preparada, “ahí empecé el ambiente del travesti, empecé a vestirme de mujer y me miraba que era lo que me gustaba a mí, porque era cuando me sentía bien, era donde me sentía cómoda”.

Después de haber vivido 5 años en losEstados Unidos, Maritza decidió regresar a México y enfrentar a su familia ahora que ya que vivía su vida como una mujer

“Cuando dicen de Oaxaca es como un pueblo, que no hay nada,” Maritza dice que algunas personas piensan que Oaxaca solo es un pueblo, “que la gente todavía vive en sus chocitas o no hay civilización, Muchas veces, mucha gente ignorante piensa eso”.

En Teotitlán, Maritza conoció a un amigo que la llevo a un bar gay en Oaxaca. Maritza quedo muy sorprendida al saber que su pueblo había lugares como estes. Pero luego de estar 6 meses en Oaxaca, Maritza decidió regresarse a Los Ángeles, específicamente a Huntington Park con su hermana.

Vestirme como mujer era lo que me hacía sentir bien.

-Maritza Sánchez

¿Cuál fue la reacción de su mamá cuando lo vio?

“Cuando me miró la primera vez que me volvió a ver, después de casi doce, trece años, pues la primera impresión que le dio pues era llorar”, Maritza comenta que fue un reencuentro muy emocional ya que su madre lloró mucho porque ella se siente como culpable de haberlos dejado. Sin embargo, Maritza entendía por qué su madre los tuvo que abandonar cuando eran pequeños.

Aunque fue muy difícil para la familia de Maritza comprender de los cambios que se había cometido, la entendieron. Ya que, siendo el único hermano mayor, era considerado como el “Papá” pero en las navidades le daban cosas de mujer como vestidos y maquillajes y fue donde se dio cuenta que la estaban aceptando poco a poco.

Por primera vez en Los Ángeles, Maritza junto a una amiga fueron a una fiesta con trajes típicos de Oaxaca. Maritza comentan que eran la sensación de la fiesta.

“Nos invitaron a la primera vela muxe”, fue donde escucho la palabra muxe por primera vez, “porque no estaba empapado con la comunidad oaxaqueña, especialmente con la comunidad del istmo, de Tehuantepec, donde se usa la palabra muxe, en lugar de birash”.

Para el año siguiente Maritza fue invitada para participar como la reina de la vela muxe. Con el apoyo de su novio, hermanos, hermanas y tías, los sueños de Maritza de 10 años, cuando se subía a los árboles de su pueblo e imaginaba que era la reina, se hizo realidad cuando fue coronada por el consulado de México.

“Me coronaron, me aceptaron muy bien toda la gente y los medio, fue como mis quince años”.

Maritza anima a la comunidad Muxe de Oaxaca, México o de cualquier parte, que sean auténticos y no escondan su verdadero ser. También que apoyen a sus familiares, amigos y la comunidad entera para que vivan su verdad.

Radio Nepantla: Muxe Oaxaqueña es Aceptada por su Familia   

Visionario de los Negocios

Visionario de los Negocios

Por Nora Estrada

Man in front of bread in a storeYa se ganó el respeto como empresario, pero Don Arturo Aguilar no se duerme en sus laureles y continúa haciendo planes para hacer crecer sus negocios de panadería, restaurante y mercado oaxaqueño.

Hace 23 años, Aguilar inició con “El ValleOaxaqueño” sin mucha experiencia en los negocios, pero poco a poco aprendió todo lo que se necesita para crecer sin perder el tradicional sabor del pan oaxaqueño.     

Tras ganarse a pulso la preferencia de los angelinos, el oaxaqueño abrió el restaurante en el mismo lugar, luego agregó abarrotes y las artesanías, todo en el mismo lugar, por lo que tuvo que ampliar el local de la panadería.

“Es como un mercado”, expresó orgulloso.

Aguilar contó que a los 27 años llegó a Los Ángeles con el único objetivo de liberarse de adicciones y de un mal de amores de ese entonces.

Ahora, 33 años después, es un próspero y sobrio empresario que goza del amor de su esposa Sofía y sus hijos Erika, Vanessa, Melissa, Clarisa, Ivonne y Arturo.

Dice que enfrentó muchos desafíos, pero considera que todo vale la pena al ver la satisfacción de los clientes.

“Nada es fácil, pero tampoco hay imposibles.”

-Don Arturo Aguilar 

“Nada es fácil, pero tampoco hay imposibles”, expresó Aguilar, quien heredó el talento de panadero de sus padres.

Además de enfrentar una gran ciudad, diversidad, Don Aguilar se encontró con la envidia y celos de varios compañeros de trabajo que le ponían trabas.

“Pero me hicieron un bien. Gracias a esas malas acciones, me independicé con la ayuda de mi tío Martín”, comenta. “Mi tío siempre fue un ejemplo de superación, de trabajo, y eso fue muy importante para mí”.Actualmente el empresario planea ampliar el local para agrandar el restaurante que cada día recibe más comensales.

Man smiling in front of a rack of freshly baked bread

“Ya el espacio nos queda chico, por eso vamos a ampliar el local para darle más espacio al restaurante. Estamos en expansión, aunque también quiero enfocarme en recuperar al cien por ciento mi salud”, contó el empresario que en la pasada temporada de Rosca de Reyes logró vender miles de roscas de Reyes.

Aguilar también ha incursionado en la radio local de Los Ángeles, en donde se desempeñó literalmente como pez en el agua en la conducción, además es un gran promotor de la cultura oaxaqueña y gran líder de la comunidad que está siempre dispuesto ayudarla, por eso se ha ganado su cariño y respeto.